martes, 20 de octubre de 2009

Martes de Septiembre


Eran alrededor de las 7 de la mañana, mis amigas Beatriz "La Beto" y Marcela llegaron por mi a mi casa, amarramos las tablas de surf al techo de su carro y nos dirigimos al Sauzal.


A la altura del Hotel Las Rosas, pudimos ver que el tamaño de las olas había disminuido comparado con el día anterior, aún así seguimos nuestro camino hacia la playa 3 emes.


A pesar de que íbamos más temprano de lo usual, en la playa ya había al menos 10 personas surfeando, afuera unos cuantos carros y uno que otro "surfer" desanimado por el descenso de tamaño de las olas.


Rápidamente nos pusimos nuestros wetsuits (trajes de neopreno) y nos metimos al mar, éramos las únicas mujeres, a excepción de una muchacha que estaba intentando aprender a surfear en la orilla, todos los demás, alrededor de ya 15 personas, eran hombres.



Como muchos veranos, las olas eran pocas y los surfers muchos, aún así todos nos estabamos divirtiendo. Un rato después, percibimos un olor bastante desagradable y empezó a ser cada vez más fuerte, nos preguntábamos qué sería, olía a algo quemado, frenos o llantas quemadas. El olor permaneció fuertemente por aproximadamente una hora, el parecer venía de una de las fabricas que están casi a la orilla de la playa. 


Es bastante común que nos lleguen olores desagradables o que el agua se vea turbia por contaminación. Generalmente nadie se sale del agua por esto, es una situación que se repite y nos desagrada, mas no evitamos el agua por esta razón. 


Estuvimos surfeando por más de dos horas, seguía llegando gente, la mayoría conocidos nuestros y compartimos muchas olas. Algo divertido de surfear con amigas, es que a la hora que alguna comienza a correr una ola, nos hechamos porras y gritamos con entusiasmo como un tipo de felicitación.

Beatriz "La Beto" en una ola derecha en 3 emes"


A la hora que salimos nos dimos cuenta que tres trabajadores estaban haciendo una zanja con piedras en la orilla de la playa, para poder pasar unas tuberías que fueran directo al mar. No sabemos qué es lo que quieren tirar por medio de esta nueva tubería, ni de dónde viene, pero éste paisaje no es sorprendente ya que son muchas las tuberías que vemos que dan directamente al mar.


Alrededor de las 9 30 de la mañana, muchos comenzaron a salir del agua para seguir con sus actividades del día, mi amiga Beto, estudia biología y  tenía que ir a su clase de las 10. Muchos se van de la playa directo a sus trabajos o a la escuela, pero con una actitud ya diferente al haber surfeado, unos dicen que es más energía, gracias al mar.


Emprendimos camino de regreso, hablamos sobre lo bien que se siente surfear temprano, es una manera de comenzar el día más relajado y con mucha vitalidad.



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