lunes, 9 de noviembre de 2009

Sentimientos Oceánicos


Ensenada Surf


La ciudad de Ensenada, Baja California cuenta con una franja costera extensa hacia el océano pacifico. El buen oleaje y la tranquilidad de sus playas la han convertido en una ciudad atractiva y visitada por surfistas de todo el mundo, algunos dicen "la cuna del surf en México". Esta costa cuenta con una poblacion surfer local importante, se calculan entre 300 y 500 practicantes aproximadamente* (Pijoan, 2008)



Para californianos de Estados Unidos es una tradición visitar cada invierno las playas de Baja California como San Miguel, cuando el oleaje es mayor. Personalmente, a pesar de haber vivido la mayor parte de mi vida en Ensenada, mi primer acercamiento con el surf fue hace pocos años, a través de la fotografía. Me llamaba mucho la atención este deporte, el estilo de vida y por supuesto las playas, lo hermosas que son.


“He viajado surfeando y me he dado cuenta de que somos muy afortunados aquí, por tener muchas olas” –Montana Torres, surfer Ensenadense, 22 años


Pasaron alrededor de 3 años en los que me dediqué a documentar este deporte y cuando menos lo pensé ya estaba remando hacia mis primeras olas. Fue irresistible no querer entrar al mar, viendo a tanta gente poder hacerlo y sobre todo, disfrutándolo. No cabe duda que es una actividad que requiere mucha fuerza tanto física como mental, ya que se desarrolla en un medio sobre el cual no tienes control, el mar. Pero desde la primera vez que corrí una ola, no hubo vuelta atrás; descubrí una pasión en mi vida. 


Investigando Surf 


Este estudio pretende demostrar lo que esta actividad (surf) representa para las personas que lo practican y el valor que tienen para ellos los espacios utilizados: las playas.


Profundizar en el valor que actividades desarrolladas en estas playas representan en la vida de las personas que lo practican, en este caso el Surf, puede ser información valiosa para tomar en cuenta al momento de toma de decisiones y determinar qué tipo de desarrollo es congruente con las necesidades y calidad de vida de una comunidad.


Las implicaciones que tiene que no se genere conocimiento en este sentido son muchas, ya que al desconocer las prácticas realizadas en éstas playas y lo que representan para quienes asistan a ellas puede generar indiferencia hacia este sector; designarle usos no amigables con estas actividades a las playas (puertos, industrias, etc), regulaciones inadecuadas en cuanto a descargas al mar, contaminación, falta y/o restricción de accesos , entre otras situaciones que afectan directamente a los practicantes de diferentes deportes de playa.


Condiciones


Para un primer acercamiento hacia esta actividad, se realizó una descripción y documentación de las condiciones en las que se practica. 


Primero que nada, es relevante aclarar que el surf es un deporte que se practica en playas en donde haya oleaje. Surfear consiste en deslizarse sobre olas o rompientes, con tablas hechas de fibra de vidrio y otros materiales. Las tablas pueden variar de tamaño y formas. El reto de este deporte es deslizarse o correr olas de diferentes tamaños y a su vez, hacer maniobras.


Las playas en las que se surfea en Ensenada son muchas, tan sólo en la zona del Sauzal se cuenta con las olas de “San Miguel”, “California: el pico y la barra”, “Stacks” y “3 emes” y otras olas que se derivan de ellas. Sin embargo, a pesar de que estas playas cuentan con condiciones de oleaje óptimo para surfear, son amenazadas por situaciones como la construcción de puertos, industrias, contaminación y accesos negados o restringidos. 


El Sauzal de Rodríguez es una zona a la que se le ha dado un enfoque económico industrial, cuenta con diferente tipo de industrias pero en su mayoría son pesqueras. En las playas del Sauzal es común encontrarse con tuberías que desembocan directamente al mar, vertiendo desechos de las aguas negras de las zonas habitacionales y también los desechos orgánicos e inorgánicos de las industrias. 



Los caminos para llegar a playas como "3 emes", que está situada atrás de la ex-pesquera zapata, se encuentran en estado deplorable, ya que no cuentan con pavimento y debido a las constantes descargas de aguas residuales se forman charcos que hacen difícil el acceso para los usuarios aún en automóvil.



El servicio de recolección de basura en esta misma playa es muy deficiente, en un principio no se contaba ni siquiera con botes de basura pero gracias a esfuerzos unidos de un grupo de surfers se compraron y se pidió de manera formal el servicio de recolección al municipio, quienes han acudido muy pocas veces a recoger la basura. Por lo tanto, ésta desborda los botes, se vuela con el viento y finalmente va a dar al mar.


El Instituto de Investigaciones Oceanológicas de Ensenada se ha dedicado al estudio de la calidad del agua en diferentes playas de El Sauzal, los resultados varían según las épocas, pero a lo largo del año en varias ocasiones han recomendado evitar entrar al mar, por los altos niveles de contaminación en sus aguas.


"En los 20 años que tengo surfeando, la verdad si me he enfermado por la contaminación del agua... Dos veces he tenido cenucitis y una vez me dio una infección en el ojo..." -José "Yoyo" Puig, surfista ensenadense de 39 años


Fernando Marván, mostrando sus ronchas por surfear en aguas contaminadas en playa 3 emes 


Ante estas condiciones han surgido reacciones por parte de la comunidad de Ensenada, las cuales se traducen en organizaciones no gubernamentales o asociaciones civiles que tienen como objetivo mejorar las condiciones de las playas. La comunidad surfer no fue excepción al ser un sector directamente afectado. En el año 2007 se comenzó a trabajar en conjunto con la organización internacional "Surfrider Foundation", quien se dedican a la protección y aprovechamiento de las playas en el mundo.


Desde el 2007, este grupo de surfistas se ha involucrado en el mejoramiento de las playas; organizando limpias, convocando a consultas ciudadanas, dando cursos y talleres y participando en eventos para la promoción y protección del medio ambiente, entre otras actividades que tienen como objetivo mantener las playas en óptimas condiciones para su aprovechamiento.


Entre sus logros, se encuentran más de 10 exitosas limpias de playa, eventos como "Rememos por nuestras playas" en donde alrededor de 50 surfers remaron desde playa San Miguel a playa 3 Emes en forma de protesta amigable y para hacerse visible en la comunidad de Ensenada. También, se han impartido clases de educación ambiental a niños en secundarias y mejorado las condiciones de playas como 3 emes en las que no se contaba con recolección de basura.






A diferencia de como se ha llegado a percibir a los surfistas en el mundo; vagos, drogadictos, apáticos, los surfers ensenadenses han demostrado ser una comunidad activa que actúa e impacta positivamente a su entorno.

Población Surfer




Paula Pijoan, surfista y oceanóloga Ensenadense, en sus intentos por documentar el valor económico de las playas de Ensenada hizo un estudio demográfico de la población “surfer” de Ensenada. Calculó entre 300 y 500 surfers locales en el año 2008 y cabe mencionar que la tendencia va hacia el aumento.


De esta población, calculó que la mayoría son jóvenes (52% menor de 25 años y 74% menor de 31 años) aunque también existe una participación constante por parte de adultos. A pesar de ciertos estereotipos y paradigmas negativos que existen hacia esta actividad y la gente que lo realiza, la mayoría de la población surfer en Ensenada cuenta con o realiza estudios universitarios y/o tienen trabajo, sólo el 5% está desempleado. (Pijoan,, 2008, 61)


De mi experiencia puedo decir que cabe resaltar el hecho de que existe una considerable participación femenina en esta actividad, comparado a otros puertos mexicanos. Conozco a mas de 20 mujeres que practican el surf desde hace varios años y al igual que a todos, impacta su vida.


"Los surfers en Ensenada son muy variados; hay doctores, abogados, estudiantes, etc... Yo diría que son saludables.... Veo surfers de familias ricas, pobres... Generalmente cuando empiezan a surfear se convierten en mejores personas..." - Billy Franz, 61 años, surfista californiano que vive en San Miguel desde hace 10 años.



Paisaje, riesgos, motivaciones y comunidad


El surf en Ensenada tiene distintos elementos visuales particulares a los que podemos dividir en recursos naturales y recursos humanos. Juntos, crean escenarios y atmósferas únicos.

Las condiciones de las playas, como fueron mencionadas, tienen aspectos negativos como contaminación, basura, industrias y sus desechos muy próximos a la costa, accesos restringidos, espacios abandonados, etc. Sin embargo, la mayoría del tiempo tienen un impacto mayor los aspectos endémicos positivos de la playa que generan un paisaje natural muy bello; rocas, oleaje casi constante, aves, vida marina, la luz del sol pintando el mar y el cielo, gente, etc. En este sentido, el valor paisajístico de las playas es aprovechado por los surfers convirtiéndose en un elemento que le da un valor agregado a la experiencia de surfear.


"Simplemente presenciar los atardeceres, ver como el mar se pinta de colores.. las olas, su perfección geométrica....Me llena el alma" - José "Yoyo" Puig, 39 años, al hablar sobre qué es lo que más le gusta del surf


Además, la experiencia de montar olas es considerada no sólo física sino visualmente enriquecedora por parte de los surfers. Algunos consideran el movimiento en la ola una forma de expresión, comparando con dibujar sobre un lienzo, al ir dejando marcas de agua con sus tablas sobre las olas, o una forma de baile en sintonía al ritmo de la ola. Esto es, el estilo de cada surfer; “El estilo es el arte de moverse a altas velocidades, con un nivel elevado de riesgo, pero con efecto casual. En otras palabras, hacer que se vea fácil.”


Mark Stranger (1999) –en sus estudios sobre “la estética del riesgo”- mencionaba que la naturaleza de la sensación de adrenalina que se produce por actividades deportivas de alto riesgo, generan sentimientos de unidad con la naturaleza. El entregarse a la actividad, apartarse del “yo” para solamente vivirlo, generan una conciencia activa y despierta del momento. En la cultura del surf, estos momentos de armonía con el océano son parte de su folclor y vocabulario.


Stranger, recordaba a Freud quien en 1962 hablaba sobre los sentimientos “oceánicos” de “unidad con el universo” que interpretó como las manifestaciones individuales de memoria del ego, antes de que este fuera separado de su mundo externo. El sentimiento oceánico, es probablemente un sentimiento místico de felicidad total y de pérdida en una especie de unidad total. Así pues, el sentimiento de pertenencia al universo que algunos individuos experimentan puede deberse a la pervivencia de ese primer yo que abarca toda la realidad.


Se podría denominar a la comunidad surfer de Ensenada como una forma de representación social ya que comparte informaciones, creencias, opiniones y actitudes a propósito de la actividad y el medio en el que se realiza. Lo cual genera “una forma de conocimiento socialmente elaborado y compartido, y que orientado a la práctica, contribuye a la construcción de una realidad común a un conjunto social” (Jodelet, 1989, p.36)


En las entrevistas realizadas fue recalcado por distintos informantes, el hecho de que una ola nunca es igual, cada una es diferente por lo tanto es única y especial, complementando la parte del disfrute y las motivaciones constantes en los surfers.


“Las olas nunca son iguales, ninguna ola se repite, por más perfecta que sea, nunca vas a tener el mismo escenario, por lo que es mucho más emocionante todavía.” –Montana Torres, 22 años


“El mar, las olas…No sé, una ola nunca es igual, eso te da una emoción que otros deportes no te dan” – Marcela Sánchez, 24 años


El mar y la playa, además de ser el escenario perfecto para surfear, también adquiere un valor recreativo al ser un espacio en el que hay interacciones y convivencia. A partir de la realización de esta actividad, son naturales las relaciones y lazos que surgen por la interacción en la práctica del deporte. Es común ver llegar carros a la playa con 2 o más personas, lo que convierte una práctica denominada "individual" en colectiva. La colectividad genera competencia, Kenyon (1968) afirmaba que un surfer competía contra el mismo, la naturaleza y otros surfers.


La cantidad de personas en el agua varía, es común que las playas se saturen de gente cuando hay oleaje marcado o en los fines de semana y días feriados. El ambiente que se vive dentro del agua nunca es igual. En ocasiones están reunidos grupos de amigos lo cual genera un espacio de juego abierto, risas, conversaciones y goze colectivo. Sin embargo, la saturación también puede generar conflictos que pueden ir de un plano verbal agresivo hasta un nivel físico, en el que se lucha por el derecho de montar olas bajo los lineamientos que son ya conocidos entre los surfers.




En la comunidad surfer se generan lazos de amistad que son fortalecidos por la práctica constante del deporte de manera colectiva, se crean pares y grupos que acostumbran ir a la playa juntos. Existen lazos de amistad creados a partir de la práctica pero que han llegado a niveles de interacción más profundos.


Muchos amigos, ahí los conocí en el mar… Me gusta que puedo llevar a mi familia, o mi novio me puede acompañar.” –Marcela Sánchez, 24 años


“La gran mayoría de mis amigos los he conocido en la playa” -Montana torres, 22 años


“Desde el primer día que me metí al agua… las personas que están adentro del agua siempre te van a hablar, siempre te van a dar consejos y ayudar y poco a poco se convierten en tus amigos” – Marcela Sánchez, 24 años


En este sentido, se podría decir que la práctica del surf posibilita la creación de nuevos lazos entre las personas, ya sea en niveles situacionales y/o más profundos.



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